Diario
La Tercera del 30/10/2004
Empresas Engel refuerza su línea de productos de
limpieza.
La
empresa formada por el padre del economista Eduardo Engel
y dirigida por su hermano Claudio busca nuevos y más
rentables nichos. Además de importador, ahora fabrica
los productos Impeke
La
compañía acaba de inaugurar una nueva planta
que le permitirá atender la mayor demanda de la línea
Impeke
Empresas Engel refuerza su línea de productos de
limpieza.
La empresa formada por el padre del economista Eduardo Engel
y dirigida por su hermano Claudio busca nuevos y más
rentables nichos. Además de importador, ahora fabrica
los productos Impeke.
Claudio Engel dice que ser un Engel en la empresa es una
desventaja. Pero la familia siempre está presente
de algún modo. Por ejemplo, la marca Luniben la formó
con la primera sílaba del nombre de sus hijos hombres.
El
ejecutivo (aficionado al tenis, golf, y de más joven
al rugby) por amor paterno formó una colección
de fotografías autografiadas por presidentes y distintos
dignatarios mundiales que llena una pared y media de su
oficina. Figuran los últimos cuatro presidentes de
Chile, Ronald Reagan, Colin Powell, Tony Blair, el Papa
Juan Pablo II y muchos otros, todas dedicadas a sus hijos.
Para conseguirlas envía una carta que ellos firman
explicando que su padre tuvo "la loca idea" de
juntar fotos de personalidades que cambiaron el mundo desde
que nacieron, y adjunta la lista de quienes han contestado.
Aveces por la fama del progenitor una persona pasa a ser
"el hijo de". Claudio Engel, en cambio, se precia
de ser "hermano de" Eduardo Engel, el destacado
economista que hace clases en la Universidad de Yale, Estados
Unidos. Lo que no le agrada tanto es que siempre crean que
él es el mayor. Con 46 años, es dos años
menor.
"Eduardo
no está en nada involucrado con la compañía,
aunque ha venido a dar charlas sobre actualidad económica
para algunos de nuestros clientes top", aclara Claudio,
ingeniero civil industrial de la Universidad de Chile, con
un MBA de Wharton.
El,
"hijo de" Frank Herbert Engel, un emigrante que
llegó de Alemania en 1935, es vicepresidente ejecutivo
de Empresas F.H. Engel. Como tal, ha dirigido un proceso
de diversificación que tiene un caballito de batalla
en los productos de limpieza Impeke, que hace cinco años
compiten con adversarios como Clorox o Unilever. Su crecimiento
llevó a la construcción de una planta en Pudahuel,
inaugurada este mes, hito que coincide con los 25 años
desde la creación del grupo Engel.
Aunque
los negocios familiares se remontan a 1952, cuando Herbert
Engel se asoció con su hermano Harald y Arturo Matte
Alessandri para tener la representación de algunos
productos del gigante químico Dupont, en 1979 Frank
y Harald se separaron. El primero creó F.H. Engel,
la que mantuvo el vínculo con Dupont y luego importó
licores y abarrotes.
La
posibilidad de que Dupont un día iniciara operaciones
directas en Chile gatilló la diversificación.
En 1996, cuando efectivamente se instaló, ya estaba
avanzada. Dupont, además, pagó una importante
compensación que permitió lanzar los productos
Impeke e invertir US$ 5 millones en adquirir activos y luego
dar forma a la firma de logística Luniben Topfrío.
Hoy,
con unos 500 productos y 15 líneas distintas, Engel
dice que hay más de un 90% de probabilidades de que
todo chileno consuma o use al día un producto comercializado
o transportado por alguna de sus tres áreas de negocios:
comercial, logística, e importación de químicos
e insumos para la industria alimenticia. Su oferta incluye
biotecnología, piezas para TV cable y marcas como
el whisky Grants, el cognac Remy Martin, el jerez Tío
Pepe, la cerveza Lowenbrau, las piñas Dole, los habanos
Cohiba, el té Twinings y los condimentos Mc Cormick.
Además, es dueña de las marcas Atún
Otuna, palmitos Belbi e Impeke.
Margen
sobre las ventas
En
1985 Claudio Engel residía en EE.UU. -donde estudió
con una beca de la Fundación Fullbright y tuvo como
compañeros a Antonio Cruz, de Moneda Asset; al ejecutivo
de Citicorp Enrique Bascur; y al CEO de la minera BHP Billiton
Charles Goodyear- cuando su padre lo tentó. Aceptó
la propuesta, pese a que trabajaba con buenas perspectivas
en la empresa de componentes eléctricos Raychem Corporation,
donde coincidió con el gerente general corporativo
de Soquimich Patricio de Solminihac.
F.H.
Engel permanentemente evalúa proyectos, incluyendo
joint venture con extranjeros para abordar nichos donde
competir con ventaja y márgenes aceptables. El 2000
se asoció con la española Gonzáles
Byass, dueña entre otras de la marca Tío Pepe,
para formar la viña Bodegas Conde de Aconcagua. El
resultado, admite, no ha sido satisfactorio. "Hay demasiadas
viñas en Chile", afirma.
Engel
es pragmático. Si un negocio no funciona, trata de
salir a tiempo y buscar otros más rentables. "No
se saca nada con vender el doble si se gana la mitad",
sostiene.
Sin embargo, la preocupación por hacer labor social
también impulsó el financiamiento de la Fundación
Engel, dirigida por su señora, la sicóloga
Pilar Cubillos. Desde marzo la entidad ofrece ayuda sicológica
gratuita con terapia grupal a personas de escasos recursos.
Con orgullo, Claudio Engel cuenta que ya se proporcionan
más de mil atenciones mensuales.
Fotos
firmadas
Colección de dignatarios
Claudio Engel dice que ser un Engel en la empresa es una
desventaja. Pero la familia siempre está presente
de algún modo. Por ejemplo, la marca Luniben la formó
con la primera sílaba del nombre de sus hijos hombres.
El ejecutivo (aficionado al tenis, golf, y de más
joven al rugby) por amor paterno formó una colección
de fotografías autografiadas por presidentes y distintos
dignatarios mundiales que llena una pared y media de su
oficina. Figuran los últimos cuatro presidentes de
Chile, Ronald Reagan, Colin Powell, Tony Blair, el Papa
Juan Pablo II y muchos otros, todas dedicadas a sus hijos.
Para conseguirlas envía una carta que ellos firman
explicando que su padre tuvo "la loca idea" de
juntar fotos de personalidades que cambiaron el mundo desde
que nacieron, y adjunta la lista de quienes han contestado.
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